La costa begurense ofrece un litoral de inigualable belleza, en el cual los acantilados, los pinos, las escondidas calas de aguas cristalinas, y la abrupta costa, hacen de esta zona la máxima expresión de la Costa Brava. Begur cuenta con ocho calas y playas, situadas al norte, este y sur del pueblo, de características y belleza completamente variadas.

La primera playa, desde el norte, es la Playa del Racó, que encontramos junto al municipio vecino de Pals. Es la playa más amplia de Begur y ofrece una preciosa panorámica de las Islas Medas.

Siguiendo la costa en dirección sur-oeste se encuentra la cala de Illa Roja, playa nudista de renombre internacional. Esta preciosa playa, una de las más emblemáticas de la costa begurenses, se caracteriza por estar presidida por una isleta rocosa de un color rojizo que da nombre a la cala.

También en el norte el pueblo encontramos la playa de Sa Riera, una de las mayores de Begur y la más cercana al pueblo, con una situación geográfica excelente, pues a la derecha tiene el resguardada cala des Port des Pi, y, a la izquierda, la cala del Rey. Sa Riera, que recibe su nombre de un torrente que divide la playa en dos mitades, conserva su carácter tradicional y ofrece al mismo tiempo diversas actividades deportivas y servicios turísticos.

Situada al este del pueblo encontramos la cala de Aiguafreda, pequeña cala resguardada por el monte Rodó. Encontramos un pequeño muelle para embarcaciones y una agradable zona de picnic. La siguiente cala, este también, es Sa Tuna, característica por su situación resguardada, y acceso tortuoso. Esta cala pedrosa ofrece un agradable baño en aguas limpias y transparentes, y tranquilos paseos por el camino de ronda.

En la zona sur de la costa de Begur encontramos la singular Playa Fonda, situada justo al pie del imponente Cap de Begur. Este escondite natural, con una arena gruesa y oscura, ha logrado permanecer virgen y conservar una pureza primitiva que raramente se encuentra en otros lugares de la Costa Brava.

Encontramos, también en el sur, las calas de Fornells, donde, según la tradición, se bautizó este litoral, hace cien años, con el conocido nombre de "Costa Brava". El camino de ronda sirve de nexo para llegar a todas las pequeñas calas que forman el núcleo de Fornells: la cala de n'Estasia, Ses Orats, la cala d'en Malaret y el Puerto de Esclanyà. Estas calas tienen la característica compartida de que la arena no es muy fina, pero se puede tomar el sol tranquilamente, el agua es muy clara.

La última playa que pertenece a Begur, situada al sur de Fornells, es la acogedora playa de Aiguablava, característica por sus aguas cristalinas y de poca profundidad, y por su arena fina y clara.